Tanto en el fútbol como en otros deportes, es habitual que las casas de apuestas propongan diferentes alternativas para mantener la emoción y la compensación de los pronósticos en partidos poco igualados en donde parecería claro el resultado. Así, con frecuencia, si juegan (en el ejemplo del fútbol) dos equipos en los cuales hay uno que es claramente superior, las casas ofrecen con frecuencia apuestas con handicap que explicamos a continuación.
En una apuesta de handicap, la casa establece una ventaja virtual para uno de los equipos o deportistas implicados, solo válida a efectos de las apuestas que se realicen sobre ellos. Así, la cuota de dicha apuesta variará en función de que se apueste por uno u otro, ya que si uno se ve beneficiado por el handicap, el otro se ve penalizado (virtualmente también).
Para conocer si una apuesta online con handicap ha sido exitosa, al resultado del encuentro deportivo hay que añadirle el factor del hándicap, que suele ser un número entero. Con esta cantidad sumada al equipo que pronosticamos que ganará (como en el caso de las apuestas futbol) tendremos el resultado virtual del partido, el que es válido a efectos de saber si hemos acertado o fallado nuestro pronóstico.
Las apuestas de handicap se ven mejor con ejemplos sobre partidos de fútbol. En realidad, no entrañan ninguna dificultad, simplemente consisten en darle una ventaja ficticia a uno de los dos equipos:
En un partido entre el Mallorca y el Betis, un handicap de 0:1 indicaría que, si apostamos a que ganará el Mallorca, a los goles marcados por el Betis habría que sumarles 1. Así, si el resultado del partido es 1-0, 1-1, 2-1 o cualquier otro con empate o con un solo gol de diferencia, habríamos perdido la apuesta, ya que dichos resultados quedarían, respectivamente: 1-1, 1-2 y 2-2.
Es importante, por tanto, que en las apuestas handicap se considere bien qué resultados nos darían el acierto en el pronóstico. Por lo general, el hándicap nos indica por cuántos goles de diferencia ha de ganar el equipo por el que apostamos para que nuestro pronóstico sea certero y nos llevemos el dinero correspondiente a la cuota y a lo apostado.