La formula 1 es una de las disciplinas deportivas que más ha crecido en los últimos años, sobre todo en España. Todo se debe a la irrupción estelar del genial piloto español Fernando Alonso que hizo su debut en el Gran Premio de Australia en el año 2001 con un Minardi. Si el deporte Formula 1 ha alcanzado tal notoriedad en España es gracias al asturiano Fernando Alonso. Sus genialidades en pista han quedado grabadas en vídeo para los anales de la historia. Las pasadas y adelantamientos de este piloto son de las más espectaculares que se han podido ver en la Formula 1.
Tiene un estilo de conducción agresivo combinado con una seguridad casi ilimitada. La sangre fría de este piloto está muy por encima de la media de pilotos. Este asturiano de nacimiento nació un 29 de julio de 1981 en Oviedo. Posee unos números sensacionales y todavía le queda mucha cuerda subido a un monoplaza. Ha conseguido dos títulos mundiales y aspira a conseguir un tercero la temporada que viene en Ferrari. Es uno de los deportistas más laureados dentro del ámbito de los deportes españoles. Su nombre es conocido tanto nacional como internacionalmente y es habitual reclamo en las campañas publicitarias de determinadas marcas comerciales.
En las apuestas Formula 1 siempre aparece como un piloto a tener en cuenta. En su etapa más exitosa de Renault figuraba siempre como principal favorito en todos los Grandes Premios que disputaba. Su primer campeonato del mundo llegó en el año 2005 tras mostrarse el piloto más solvente, frío y seguro de la parrilla. Nada pudo hacer pilotos de la calidad de Juan Pablo Montoya o Kimi Raikkonen. Teniendo un coche netamente inferior a los McLaren supo imponer su excelente pilotaje.
El 2006 fue la confirmación de que un gran leyenda del automovilismo había nacido: Alonso consiguió su segundo entorchado mundial. Ese mismo año fue la temporada en la que el mejor piloto de todos los tiempos, Michael Schumacher, anunció su retirada. Se podría decir que Fernando Alonso fue uno de los motivos por los que el germano decidió aparcar el monoplaza. En las casas de apuesta online, Schumacher siempre figuraba como el máximo favorito.
Tenía un coche netamente superior al Renault que despuntaba en fiabilidad pero que carecía de velocidad suficiente para poder competir contra un Ferrari. El monoplaza de Formula 1 de Michael era un auténtico caballo desbocado, rebosaba fuerza por todos los lados y tenía una velocidad punta estratosférica. Superaba en todo al Renault de Alonso. Aun así, el asturiano consiguió contradecir a la mayoría de apuestas formula 1 y terminó por vencer el Campeonato Mundial de 2006. Quedará para el recuerdo, el duelo que mantuvo con que Schumacher en abril de 2005 donde el alemán fue incapaz de adelantar a Alonso en una carrera antológica.