El baloncesto es un deporte que cada vez cuenta con más adeptos. Cada vez más casas de apuesta online incluyen en su oferta de pronósticos este deporte que se ha hecho ya un hueco muy grande en el corazón de los aficionados al deporte. Pero si por algo destaca este deporte es por la irrupción del baloncesto español gracias a la llegada de la llamada “generación de los chicos de oro”. Los Paul Gasol, José Manuel Calderon y Juan Carlos Navarro, entre muchos otros han llevado a la selección española de básquet a las cotas más altas de éxito deportivo y son los que más han hecho crecer el número de apuestas baloncesto.
Los éxitos deportivos de la ÑBA (denominación actual de la seleccion española de baloncesto), sin embargo, se originan en una generación anterior de deportistas que despejó el camino para los deportistas de la canasta que hoy conocemos. En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, jugadores Epi, Juan Antonio Corbalán, Fernando Romay o Juan Manuel López Iturriaga consiguió llegar a la final que le enfrentó a la selección anfitriona. Nada pudieron hacer pero consiguieron una histórica medalla de plata que supuso el primer gran éxito internacional de los españoles.
En este mismo formato de competición, es decir, en los Juegos Olímpicos, los jugadores de la ÑBA consiguieron otra medalla de Plata en los JJ.OO. de Pekín 2008 tras chocar otra vez contra la misma piedra: Estados Unidos. Ya se sabe que uno de los deportes nacionales de Estados Unidos es el baloncesto y que existe una gran tradición en esta nación que tiene una cantera universitaria envidiada en todo el mundo. Auténticos ases de la canasta han salido de las universidades norteamericanas, cuna de jugadores como Michael Jordan o Shacquille O’Neal.
Los jugadores españoles de la generación ÑBA consiguieron un hito histórico tras derrotar a Grecia en la final de los Campeonatos del Mundo de deporte baloncesto de 2006 celebrados en Japón. El grupo formado por Aíto García Reneses entró en la historia del básquet español por la puerta grande después de pasar a la final tras un encuentro no recomendado para enfermos de corazón contra Argentina. En los Eurobasket, España es una verdadera potencia pues ha conseguido bastantes medallas de todos los metales.
Estrenó el casillero de medallas la selección de 1935 entrenada por Mario Manent. Se consiguió una más que meritoria medalla de plata. Luego llegaron las medallas de plata de 1973 y 1983. Más tarde los españoles se colgaron una medalla de bronce en el Eurobasket de 1991. La medalla de oro se seguía resistiendo. Hasta que en el año 2009 se consiguió el ansiado metal en el Europeo celebrado en Polonia. Por fin los chicos de oro se colgaron el metal más codiciado. Las apuestas baloncesto fueron numerosas en este acontecimiento deportivo y España figuraba como principal favorita.